astenia

¿Cómo superar la astenia o depresión estacional?

La disminución de las horas de luz a consecuencia del cambio de estación puede provocarnos una serie de cambios en nuestro estado de ánimo: sentirnos decaídos y más tristes de lo habitual sin una aparente explicación. A esto se le llama astenia o trastorno afectivo estacional.

Se trata de una alteración del estado de ánimo dónde los síntomas (depresión leve o moderada) suelen comenzar en octubre o noviembre y perdurar hasta marzo o abril.

Afecta en mayor proporción a mujeres que a hombres.

¿Qué es?

La luz natural tiene una influencia directa o control sobre algunas funciones esenciales del cerebro emocional, por eso con la llegada del otoño y el invierno casi una persona de cada tres, el 10% de las que viven por encima del paralelo 40 (Madrid en Europa y Nueva York en América) siente menor energía, decaimiento, despertar costoso, deseo constante de carbohidratos, descenso de energía y líbido; estos síntomas pueden alcanzar la proporción de una auténtica depresión.

Incluso hay personas que lo viven más acusado: fatiga, pensamiento nublado, sueño ligero, dolor muscular, y es fácil confundirlo con una fibromialgia.

En estos casos de astenia o trastorno afectivo estacional los antidepresivos y antiinflamatorios tienen una eficacia limitada.

¿Qué se puede hacer frente a la astenia?

Existen algunas terapias que se ha demostrado que acaban con el problema, como la luminoterapia, que consiste en permanecer alrededor de 30 minutos expuesto frente a una fuente de luz equivalente a la intensidad lumínica solar, la cual normaliza la secreción de neurotransmisores vitales en el ciclo del sueño y estado de ánimo como son la serotonina, la dopamina o el cortisol.

Pero como este método puede ser pesado e incomodo, existe una variante: utilizar un despertador simulador del amanecer, es decir, un despertador que ilumina la habitación gradualmente simulando un amanecer y que nosotros captamos a través de los párpados cerrados.

Con este aparato basta con dejarse despertar de la forma natural y relajada que el hombre hacía desde sus comienzos en el mundo.

Incluso hay expertos que afirman que esta forma es más suave y natural que el método anterior.

Un estudio realizado por el doctor Avery en Seattle (la ciudad más lluviosa de USA) demostró la eficacia de este simulador contra los síntomas de astenia.

Y el doctor Cook (un explorador polar del S. XIX) lo pudo comprobar cuando su expedición quedó bloqueada por el hielo a principios de invierno, soportando 78 días de oscuridad permanente, sus hombres estaban cada vez más decaídos y apáticos hasta que los expuso algunas horas a la luz de una gran hoguera, y era esta la que parecía mejorar los síntomas, más que el calor.

¿Y con la luz artificial de mi casa?

Esto no funciona con la luz artificial con la que convivimos en casa que es de 5 a 20 veces menos intensa que la natural en un día nublado, por lo que no es posible sustituir por completo la influencia del sol con ella.

Este problema también se sufre cuando cambiamos el huso horario (en viajes en avión, trasnochamos hasta la madrugada…) cuando se produce el mismo fenómeno (con menor intensidad en el segundo ejemplo).

El susodicho aparato despertador podemos encontrarlo en el Wake up light de Philips (122€ aprox.) que combina luz y sonido (por si la luz no es suficiente 😉 ), desconozco si existen otras marcas, pero yo estoy deseando hacerme con uno.

También la actividad física al aire libre por la mañana puede mejorar los síntomas de astenia.

Pero si tus síntomas no son muy acusados o te es imposible hacerte con un despertador que simula el amanecer te propongo otras formas en el próximo artículo dónde veremos más formas de aumentar nuestro ánimo y energía diaria.

Laura M. Cavada

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