estreñimiento

Estreñimiento, vuelve a sentirte ligera

En verano cambiamos nuestros hábitos, estamos de vacaciones y variamos nuestra alimentación, nuestros horarios… y esto puede afectar a la visita regular al baño padeciendo estreñimiento.

Puede presentarse de modo ocasional o de modo crónico, personas que sufren estreñimiento habitualmente y por largos periodos de tiempo.

Este problema genera dolores de cabeza y malestar general como cansancio, dolores musculares, hinchazón o retención de líquidos, además nos hace propensos a reacciones alérgicas, infecciones y resfriados.

Las mujeres son más propensas a padecerlo y conlleva a una sucesión de problemas de salud graves y en muchísimas ocasiones irreparables sin que seamos conscientes de su importancia.

Pero veámoslo con más detenimiento para poner solución al problema.

¿Qué es el estreñimiento?

El estreñimiento es un trastorno en la defecación donde se tiene problemas para evacuar el intestino, con periodos de más de 48 horas entre una deposición y otra. Generalmente se da una evacuación dificultosa que requiere de bastante tiempo en el baño, además las heces suelen ser muy duras y en pequeñas cantidades.

El colon o intestino grueso es donde se “guardan” temporalmente los restos de alimentos que tenemos que expulsar del cuerpo; el periodo de tránsito de estos restos desde que los consumimos debería ser menor a 24 horas, pero cuando se quedan más tiempo, los tóxicos derivados de ellos y su digestión como el colesterol y la bilis son reabsorbidos y entran a nuestro sistema circulatorio causando inflamaciones o acumulándose en forma de grasa en el tejido adiposo.

¿Qué problemas deriva?

  • El exceso de toxinas reabsorbidas en la sangre produce una sobrecarga en el hígado que es el encargado de filtrarlas y contribuye a los problemas y malestares que ya he comentado.
  • El exceso de deshechos durante un largo periodo fomenta la proliferación de bacterias o flora desfavorable que provoca putrefacción de los restos, gases y enfermedades como candidiasis.
  • Diverticulitis, pequeñas bolsas que se forman en las paredes del intestino donde se acumulan los restos de alimentos, generalmente se da en personas mayores que han sufrido una larga trayectoria de estreñimiento. Estas bolsas suelen producir episodios de inflamación (dolor o calambres en el lado izquierdo del abdomen), infecciones o sangrados, además de favorecer bacterias o flora desfavorable como comenté en el punto anterior.
  • Estos puntos aumentan el riesgo de padecer cáncer de colon.
  • Hemorroides o fisuras anales debido al sobreesfuerzo y dureza de las heces.

¿Qué factores favorecen el estreñimiento?

-Una mala alimentación.

-Una ingesta deficiente de agua.

-Sedentarismo.

-Retener las heces después de sentir la necesidad de ir al baño.

-Reposo o convalecencia en cama.

-Estrés o temporadas de nerviosismo.

-Los viajes, las vacaciones o los cambios de horario que modifican nuestros hábitos.

Medidas para evitar el estreñimiento

ALIMENTACIÓN.

  1. No deben faltar alimentos ricos en fibra como fruta, verdura, legumbres, cereales integrales, frutos secos y semillas que aumenten el volumen de las heces lo que estimula el tránsito y su expulsión. En el próximo artículo veremos todo sobre la fibra.
    1. Las ciruelas y las semillas de lino (tanto remojadas en agua como molida) son bastantes efectivas.
    2. Es mejor evitar el salvado (la fibra aislada del alimento) puede ser demasiado fuerte y causar irritación en el intestino.

  1. Evitar el exceso de proteínas como carne roja, procesada, huevos… pues carecen de fibras y dificultan el tránsito.

  1. Evitar la lactosa y el gluten porque son dos sustancias muy viscosas que se “adhieren” a las paredes de nuestro intestino impidiendo una buena absorción y un correcto funcionamiento de este.

  1. Equilibrar la flora intestinal:
    1. Evitar las harinas refinadas como el pan, la pasta o el arroz blancos, los alimentos ricos en azúcar o levaduras como bollería industrial, dulces, refrescos… porque benefician la proliferación de bacterias dañinas.
    2. Aumentar los alimentos probióticos como el chucrut (col fermentada), pepinos encurtidos, tempeh… para aumentar la flora beneficiosa.

  1. Puede tomarse un suplemento de magnesio antes de comer porque ayuda al tránsito intestinal (consulta antes a tu médico por si tienes alguna contraindicación).

 

BEBE AGUA, la cantidad suficiente es en la que el color de la orina es amarillo pálido casi transparente, el agua es imprescindible para hidratar las heces y que puedan avanzar correctamente.

  1. Un vaso de agua tibia con limón en ayunas puede ayudar.
  1. Un vaso de agua tibia batido con semillas de lino antes de acostarse es bastante efectivo.
  1. Si estas de viaje mejor bebe agua embotellada.

PRACTICA EJERCICIO MODERADO, estimula el movimiento intestinal que hace avanzar la materia fecal hasta su expulsión.

COME DESPACIO, mastica lentamente ¡la digestión comienza en la boca!

INTENTAR HACER UNA DEPOSICIÓN DIARIA A LA MISMA HORA SIEMPRE, lo ideal es por la mañana tras el desayuno.

-Puedes realizarte un AUTOMASAJE en la zona abdominal para estimular la función intestinal.

  • Comienza encima de la ingle derecha y sube hasta el borde inferior de las costillas, ve en línea recta hasta el borde inferior de las costillas del otro lado y baja hasta encima de la ingle izquierda. Haz presiones cada vez más penetrantes, ¡ojo! no te pases con la presión o te harás daño y no se trata de eso.

LA POSTURA ORIGINAL del ser humano para defecar era de cuclillas con las rodillas flexionadas y los muslos junto al abdomen, esa es la posición ideal. Podemos recrearla en el váter poniendo un taburete bajo los pies para elevar las piernas.

-En ocasiones puede ser útil la aplicación de ENEMAS O LAVATIVAS.

¿Y los laxantes?

Hay que diferenciar entre dos tipos:

  • Los que llevan fibra, también llamados laxantes de masa que son los que aumentan el contenido del colon hinchándose mediante la absorción de agua. Son la celulosa y sus derivados (carboximetilcelulosa, agar-agar, semillas de lino…) que solo ayudan al proceso natural.
  • Y los laxantes que irritan la mucosa intestinal hasta provocar la evacuación, su uso de forma prolongada hace que el intestino se habitúe a su estímulo y ya no responda de forma natural por lo que habremos agravado el problema. Además esta irritación puede ocasionar alteraciones patológicas en las paredes.

Y recuerda que un intestino atascado genera malestar, disminuye nuestra energía y se acaba notando tanto en nuestro aspecto como en nuestra forma de ser.

Laura M. Cavada

¿Qué te funciona a ti cuando sufres estreñimiento?

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